Si hay que someter a tu perro a una cirugía en nuestro hospital veterinario de Alcobendas, estamos seguros de que dependiendo de la gravedad estarás sumamente preocupado antes y durante la intervención. Pero hoy vamos a centrarnos en otro momento que también tiene su importancia: ¿cómo hacerle el postoperatorio lo más agradable posible y contribuir a su recuperación?

Lo más imprescindible es el collar isabelino. Nos referimos a ese cono que tanto nos afecta ver alrededor de su cuello y con el que suelen desanimarse, que evita que se laman o hurguen con los dientes en la herida. Hay que tener paciencia con él o ella en esos días, ten en cuenta que la lengua es para ellos una de las principales herramientas de percepción. No poder usarla es una sensación similar a la que puede ser, para nosotros, tener las manos atadas.

Como te confirmarán los profesionales de nuestro hospital veterinario de Alcobendas, es habitual que durante las siguientes semanas el perro pierda apetito o digiera mal. No te agobies tampoco con eso, pero te recomendamos que le des algo con muchas calorías para que antes de desanimarse por las molestias le dé tiempo a ingerir algo que le llene.

Lógicamente, conviene que no corra demasiado y que no le animemos a jugar bruscamente. Lo normal es que esté más apagado, menos animado, pero algunos son auténticos torbellinos pese a todo. Es buena señal, pero nuestro papel es intentar que no se muevan mucho, cuanto más reposo mejor.

El antibiótico, la limpieza y esterilización son fundamentales. El veterinario te dirá cuántas veces conviene que limpies la herida, normalmente un par de veces al día durante 15 días, que también suele ser lo que tardamos en quitar los puntos. Si sus heridas por algún motivo no coagulan bien, quizá una buena opción es recetarles vitamina K.

En La Chopera Hospital Veterinario vas a tener una atención especializada y personalizada para tu mejor amigo, antes, durante y después de cualquier intervención quirúrgica.